Nos queda como imagen el llanto de Marcelo Gallardo, director técnico de River en los brazos del periodista Tití Fernández una vez finalizado el partido. Todo se juntaba, la obtención del título continental, el desahogo del dolor reciente del fallecimiento de su madre y la tensión acumulada durante esos 180 minutos repartidos en Colombia y Argentina, "...se hace difícil hablar cuando hay un montón de emociones que se juntan y se encuentran en diferentes lugares de mi corazón", dijo el técnico del campeón. Y siguió quebrado: "La felicidad de esta satisfacción en el equipo que quiero, en el club que adoro, y al mismo tiempo todo ese sentimiento encontrado a través de lo duro de estos últimos meses, de lo que todo el mundo lo sabe. Pude aferrarme al trabajo, a los afectos, a la familia, a los seres queridos que están. Esto tuvo su premio, y es una caricia al alma, al corazón, que haya terminado de esta manera".
La coronación como resultado de un trabajo a conciencia de un equipo técnico que supo plasmar sobre el campo de juego una idea futbolística emparentada con la historia riverplatense. Buen juego, agresividad y solidez para sostener los resultados y capacidad de remontarlos. Una ecuación infalible que tuvo el mejor de los desenlaces. El mejor equipo de Sudamérica capitalizó los errores de los equipos contrarios e incluso supo mimetizar su juego al del rival de turno. La muestra más evidente fue el primer clásico en la Bombonera por semifinales con Boca, que mostró los dientes apretados y metió usando armas características de su eterno rival.
Bien merecida la Copa y la vuelta al plano internacional del equipo de Núñez tras 17 años sin alegrías continentales (el último fue la Supercopa obtenida en 1997).
La revancha del partido final en el Monumental reflejaba una mirada optimista en la gente de River. A pesar de lo equitativo que resultó ser, lo exhibido por los colombianos en el empate (1 a 1) de ida no mostraba nada de otro mundo, y tenían razón. Anoche fue más de lo mismo, un primer tiempo muy parejo con llegadas para los dos equipos y en la segunda mitad con los goles llegó la tranquilidad y la pequeña diferencia que necesitaba uno de los dos equipos para demostrar la superioridad.
Gabriel Mercado y Germán Pezzella, con dos cabezazos desataron la algarabía de las 60 mil almas que dieron color y calor al estadio Vespusio Liberti en la noche del miércoles 10 de diciembre que quedará grabado en la historia del fútbol.
Recordemos el camino que tuvo que recorrer River Plate para llegar hasta esta instancia:2a Fase 3-9-14 vs. Godoy Cruz 1-0 (V) Germán Pezzella
17-9-14 vs. Godoy Cruz 2-0 (L) Rodrigo Mora (2)
Octavos de Final 16-10-14 vs. Libertad (Paraguay) 3-1 (V) Carlos Sánchez, Sebastián Driussi, Giovanni Simeone.
22-10-14 vs. Libertad (Paraguay) 2-0 (L) Gabriel Mercado, Giovanni Simeone.
Cuartos de Final 29-10-14 vs. Estudiantes 2- 1 (V) Rodrigo Mora, Carlos Sánchez.
6-11-14 vs. Estudiantes 3-2 (L) Teófilo Gutiérrez, Rodrigo Mora, Ramiro Funes Mori.
Semifinales 20-11-14 vs. Boca 0-0 (V)
27-11-14 vs. Boca 1-0 (L) Leonardo Pisculichi.
Final 3-12-14 vs Atlético Nacional 1-1 (V) Leonardo Pisculichi.
M.P.
Fuente (fotos y estadísticas): diario Olé.

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