Pasaron tan sólo tres días de la finalización de la Copa del Mundo disputada en
Brasil y llega el tiempo de destacar lo bueno y lo malo. Lo que nos dejó este
torneo, una mezcla de sensaciones que nos hace soñar e ilusionarnos y otras que
nos detiene a replantearnos en cambiar.
Leonel Messi en lo más alto, sin dudas, elegido como el
mejor jugador del torneo este domingo, ratificó lo demostrado durante un mes de
juego. Indiscutible.
Recordemos el buen nivel futbolístico que hubo en esta copa
en jugadores como el holandés Robben, el colombiano James Rodríguez, el
italiano Andrea Pirlo, el uruguayo Luis Suárez, Javier Mascherano en Argentina
y algunos destellos del habilidoso Neymar hasta su grave lesión que influenció
terriblemente en las aspiraciones de Brasil de llegar a la final. Pero 'Lío'
estuvo un escalón por encima del resto.
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| Lionel Messi el mejor jugador de la Copa Mundial 2014, en uno de los grandes partidos del torneo frente a Holanda. |
El mejor arquero del torneo fue el alemán Neuer, elegido
también indiscutiblemente en un nivel muy elevado en el que descollaron figuras
como el del costarricense Navas, el mexicano Ochoa, el norteamericano Howard,
nuestro Chiquito Romero o el holandés Cillessen.
La tabla de goleadores fue encabezada por James Rodríguez de
Colombia con 6 tantos, seguido por Thomas Müller de Alemania con 5 goles y
cerquita se colocaron Lionel Messi (Argentina), Robien Van Piersie (Holanda) y Neymar
(Brasil) los tres con 4.
El mundial de la táctica, de la estrategia, en el que
sobresalieron esquemas como los que presentaron Alejandro Sabella, Louis Van
Gaal, los argentinos Sampaoli y Pekerman dirigiendo las aspiraciones de Chile y
Colombia respectivamente y llevando sus selecciones a un lugar antes no
alcanzado.
Los años de trabajo del alemán Löw al frente del
seleccionado teutón dio sus frutos de corona mundial. Allí esta la apuesta, en
la permanencia y perseverancia de un plan de trabajo, como se viene reflejando
en la selección uruguaya con Oscar Washington Tavárez.
El estudio de los rivales, la disposición de las marcas y
los planteos de estos 'Maestros' de la dirección técnica marcaron la gran
diferencia del resto, sabiendo lo fundamental que son en un torneo corto las
correctas decisiones.
Nos dejó partidos de muy alto vuelo como Italia-Inglaterra,
los encuentros de Holanda frente a España y Argentina, el dramático
Brasil-Chile y el ida y vuelta de la final entre Alemania y Argentina por
nombrar algunos.
Mundial de arbitrajes pésimos e influyentes en los
resultados, que detenernos en cada uno de ellos sería llenar varias carillas en
vano. Es inadmisible que, teniendo en cuenta los avances tecnológicos que hay
dentro de los Estadios, se sigan cometiendo los mismos errores y sean los
jugadores habilidosos y los que generan el más rico espectáculo los más
castigados.
Surge entonces la pregunta ¿para qué tanto dinero invertido
en dicha infraestructura?
La F.I.F.A.,
un capítulo aparte, sumó otra mancha negra a su frondoso historial de asuntos
turbios y sospechables de corrupción.
Desde sanciones muy discutibles hacia determinados jugadores
y árbitros. Pasando por el misterio en
la disposición de venta de entradas y restricciones a determinadas personas de
renombre mundial como Diego Maradona.
Poniendo ya en el tapete la parte dirigencial, no podemos
omitir la parte política y la crisis que vive el pueblo brasileño que se hacía
notar en las calles, cosa que los medios y la organización querían ocultar de
cualquier modo.
Pasó el Mundial y nos quedan cosas positivas como el color y
la pasión que pusieron las hinchadas de todos los países. En especial y en gran
número la de Argentina, que vivió su rivalidad eterna con los brasileños
reflejada en cargadas continuas partido a partido, esperando una final posible
entre ambos, una deuda pendiente.
Mundial de la música de Shakira, Jennifer López y Santana en
sus ceremonias austeras pero muy coloridas y calurosas.
La Copa
que se llevó Alemania, un justo campeón, que si se la hubiera llevado Holanda o
Argentina tampoco se hubiera discutido, poniendo demasiado criterio personal en
esta apreciación.
Un mes pleno de fútbol que dentro de cuatro años volveremos
a disfrutar nuevamente pero con el atenuante del frío ruso.
M.P.