jueves, 6 de agosto de 2015

Copa Libertadores 2015 al día - Final

¡RIVER DE AMÉRICA!
Barovero y Cavenaghi dos símbolos de River, besan la ansiada Copa Libertadores 2015.
 Anoche en un Estadio Monumental repleto, el equipo dirigido por Marcelo Gallardo -desde la tribuna, por estar suspendido- derrotó categóricamente al conjunto mexicano de Tigres por 3 a 0 y consiguió así la Copa Libertadores por tercera vez en su historia. Lucas Alario de cabeza, Carlos Sánchez de penal y Funes Mori peinándola tejieron la goleada.
¡Explota el Monumental!


                    Ni siquiera el más acérrimo hincha fanático de River hubiera predicho cuando finalizó la primera fase de esta Copa, que el equipo de Núñez iba a finalizarla en lo más alto. Tan sólo recordar ese puntito de respiro sobre Juan Aurich en aquel Grupo 6 -lo ayudó precisamente Tigres con un 5 a 4 sobre el conjunto peruano en la última fecha- y los famosos choques con Boca -gas pimienta incluído- y Cruzeiro. El equipo iba creciendo en confianza y solidez...
Alario festaja el primer gol.
Esa madurez para resolver los partidos explotó luego del receso post Copa América con Guaraní -paralelamente en el campeonato local- en donde se hizo visible el trabajo de Marcelo Gallardo como entrenador, llegando al broche de oro de una manera inigualable en la final de ayer.
Un 'Muñeco' alegre que no podía contener las lágrimas anoche, que por estar suspendido no pudo seguir el triunfo desde el banco, y al final explotó: "esto es lo más hermoso que me puede pasar, estoy donde quiero y lo disfruto de esta manera. Es lo más loable que uno puede tener, trabajar y disfrutarlo. Con la dinámica de competencia a veces no te detenés a pensar. Fue un año muy intenso, con muchísimas competencias, no nos podíamos detener, tratábamos de ser competitivos. Y eso nos hizo cada vez más fuertes como equipo y nos fuimos reconstruyendo partido a partido y torneo a torneo. Esto es algo histórico, va a ser muy fuerte cuando nos demos cuenta".
Vangioni con Alario el primer grito.
Noche perfecta a pedir del Millonario que desde temprano fue poblando las tribunas del Monumental hasta colmarlo. Una lluvia que no cesó desde los quince minutos del primer tiempo y acompañó los festejos de esas 60 mil almas y que siguieron más tarde en las calles de Buenos Aires y del resto del país.
Un recibimiento al equipo local en donde no faltó nada: fuegos artificiales, humo, bengalas, papelitos, globos y un canto ensordecedor... y un partido: jugado a cara de perro...
Ya a los cinco minutos Lucas Alario pegó un patadón digno de expulsión en donde el árbitro uruguayo Ubríaco le perdonó la vida y Tigres también se contagiaba con 4 amonestados en el primer cuarto de hora.  En el inicio se paró mejor el equipo mexicano con Guido Pizarro como estratega, el francés Gignac jugando de espaldas y los ataques de Rafael Sobis y de Jurgen Damm pero sin lograr acertar el arco local.
"La Copa se mira y no se toca..."
River sin despeinarse lo controlaba, y cuando parecía que el primer tiempo se iba con el empate llegó el estallido. A los 44 minutos, Vangioni cruzó el mediocampo con pelota dominada, giró  burlando a su marca y gambeteó con caño incluido a Damm tirando un centro perfecto al primer palo, a la cabeza de Lucas Alario para enfundarla en la red. En un momento clave, 1 a 0  y al descanso.
En el segundo tiempo, River con mayor tranquilidad le cedió la pelota  y el campo a Tigres que no llegaba a lastimar. Los buenos desempeños de Funes Mori, en los anticipos, y de Kranevitter
Funes Mori mete con alma y vida.
y Ponzio que no escatimaban esfuerzos en el mediocampo para ahogar al rival, fueron determinantes para ello.
Alario lucha por el balón.
Hasta que llegó nuevamente la oportunidad de sacudir la red para River y la aprovechó. Penal a Carlos Sánchez que él mismo se encargó de ejecutar al palo izquierdo de Guzmán para poner el 2-0. Más tarde llegó el tercero de cabeza de Funes Mori, con el equipo mexicano ya entregado, rendido. A partir de ahí, el "dale Campeón.." que comenzó como murmullo, sonó cada vez más alto y no paró más hasta la madrugada de hoy...
Marcelo Gallardo, una vez finalizado así lo analizaba: "se ganó con autoridad y merecidamente, después de tantas cosas que pasaron, nos rearmamos continuamente. Este equipo se venía manifestando, había que entender y jugar de esta manera. Las finales se juegan para ganar. A veces hay nervios y ansiedad, era una Copa que venía muy cargada por la gran cantidad de años que no se ganaba y había mucha ilusión. Había que jugarla como se jugó. Concretamos en los momentos justos y se dio a favor. Después del gol pudimos plasmar lo nuestro en el segundo tiempo con inteligencia".
La postal del campeón.
El color, la pasión, las cargadas a Boca, la alegría de los jugadores como propios hinchas y el augurio del viaje a Japón -al fin justificado- no se hicieron esperar.
En la imagen final nos quedó grabado los jugadores  recibiendo el máximo trofeo continental a nivel de clubes y en un costado con la misma mirada cansina y el hablar pausado de siempre, tratando de explicarle a la tele esta alegría, Enzo Francescoli, actual manager de fútbol del club, como abanderado y patriarca de este momento y el símbolo de aquella última Copa que había logrado River hace 19 años... El mismo GRATO NOMBRE...

M.P.
Fotos: diario Olé.

Los máximos gritos bajo la lluviosa noche copera:

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